En tiempos en los que reinventarse constantemente es una de las máximas para abrirse camino en casi cualquier ámbito profesional, el sector de la automoción no es menos, y paralelamente al enorme cambio que está suponiendo la electrificación, o las nuevas formas de movilidad, algunos fabricantes se han lanzado a tocar otro punto crucial en nuestros días: la economía circular.

Uno de los primeros en dar el paso ha sido Renault, presentando su proyecto ReFactory dedicado al reacondicionamiento de coches usados y baterías que posee en su fábrica de Sevilla. El proyecto que se pondrá en marcha a partir de 2022, cubrirá los distintos ciclos de vida de los vehículos con 4 líneas de actuación.

Este proyecto no es nuevo, sino que tuvo su origen en Francia hace poco más de un año, donde se reacondicionaron un buen número de coches de gasolina y diésel sustituyéndolos por motores híbridos y de hidrógeno. El objetivo de la transformación de esta fábrica es generar plantas con cero emisiones, a la vez que se fabrican coches menos contaminantes y más duraderos.

La deuda que tenemos con nuestro entorno sigue siendo la de no generar residuos, y tenemos un camino largo por delante hasta conseguir llegar a un modelo económico sostenible, pero mientras tanto la colaboración de diferentes agentes socioeconómicos, startups y centros de investigación siguen trabajando en mejorar la movilidad del futuro.