Arranca un nuevo año y el panorama al que se enfrenta el sector sigue cargado de incertidumbre y nuevas medidas orientadas al cambio de paradigma que estamos viviendo. A pesar de que en lo que va de año el sector se ha recuperado ligeramente en volumen de ventas con respecto al año anterior, las cifras están todavía a años luz de ejercicios anteriores y no se prevé una recuperación hasta el año 2024.

El endurecimiento de las nuevas normativas comunitarias unido a la escasez de semiconductores entre otros factores, ha ralentizado los ritmos de producción en las fábricas, obligando a los fabricantes a vender más modelos eléctricos para acelerar el proceso progresivo de descarbonización en el que nos hayamos inmersos.

En definitiva, a pesar de los buenos augurios que nos deparaban las patronales a finales de año, la industria de la automoción está pasando por un de los  momentos más convulsos de su historia.

Desde CPA seguimos apoyando incondicionalmente y acompañando a nuestros clientes, y a la vez preparándonos para esta nueva época en la que la capacidad de adaptación al cambio son claves para el éxito, diversificando e investigando nuevas líneas de mejora y crecimiento.