La historia del vehículo eléctrico se remonta a 1900, cuando todavía la industria no había tomado un rumbo determinado, y los inventores recurrieron a la electricidad para dar vida a sus primeras creaciones. Finalmente los motores de combustión ganaron la batalla convirtiéndose en la opción aseguible para todos y la electricidad fue olvidada hasta la década de los 70, momento crucial en la historia en la que se recuperó el interés debido a la crisis del petróleo. Desde los primeros 90 el desarrollo tecnológico empezó a despegar hasta la realidad que vivimos hoy en día.

En medio de este momento de incertidumbre y cambios que está viviendo el sector,  diseñadores y desarrolladores lanzan sin parar nuevas propuestas dispuestas a revolucionar la industria y la movilidad tal y como ha sido concebida hasta el momento, reduciendo los costes de producción y aportando ventajas sustanciales en el mantenimiento de los mismos.

El desarrollador de plataformas eléctricas REE Automotive ha presentado recientemente una tecnología que confiere un caracter revolucionario e innovador a la rueda. Se trata de un sistema capaz de mover cualquier tipo de vehículo eléctrico que se acomode sobre sus plataformas. De este modo la empresa consigue llevar la movilidad a un nuevo nivel.

Los nuevos módulos de la plataforma diseñada por REE Automotive integran la  transmisión , el tren motriz, la suspensión, el freno y la dirección que son controlados por cable, sin conexión mecánica con el pedal y el volante. Cada rueda tiene su propio sistema de regeneración de energía y permite que existan infinitas posibilidades para la ubicación del volante. Gracias a la nueva ubicación de estos componentes consiguen un chasis completamente plano y espacioso que puede ampliarse o reducirse para dar lugar a cualquier tipo de vehículo, ampliando las posiblidades de diseño y personalización de vehículos de forma casi ilimitada.

Para evitar averías y dotar al vehículo de una alta seguridad, disponen además de sistema de inteligencia artificial, que permite monitorizar la transmisión, además de detectar cualquier anomalía en el vehículo para garantizar la durabilidad de sus componentes.

Sin duda toca estar atentos a estos nuevos cambios que llegan para quedarse, y nos empujan a seguir progresando día a día.