Hace unos días que se ha aprobado la convocatoria de ayudas por valor de 2.975 millones de euros para el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC). Se trata de una noticia esperada por el sector, ya que es clave para convertir la fabricación del vehículo eléctrico en un eje estratégico para nuestra economía. Hemos de aprovechar nuestra capacidad industrial y de liderazgo para invertir en la movilidad del futuro a la vez que se genera empleo con los 140.000 puestos de trabajo que se prevé alcance esta importante inyección de ayudas.

Entre las principales novedades que incluye la convocatoria se encuentra que el plazo de presentación de las solicitudes comenzará el 1 de abril y finalizará el 3 de mayo, para un programa en el que los tipos de interés serán del 0 con un plazo de amortización de 10 años y un periodo de carencia de tres. Los beneficiarios podrán elegir si solicitan una subvención, un préstamo reembolsable o una combinación de ambos.

Este paquete de ayudas que ha llegado con algo de retraso y tras largos meses de trabajo y negociación con Bruselas, supone sin duda un alivio para un sector que ha de seguir lidiando con problemas globales como la falta de abastecimiento de piezas, la escasez de materias primas o los problemas derivados del conflico bélico entre Rusia y Ucrania.